Cirugía de derivación arterial periférica

Martes, 16 Septiembre   

Las arterias que suministran la sangre a la pierna se originan en la aorta y en los vasos ilíacos.
Estas arterias pueden bloquearse con placas ateroscleróticas. Los síntomas de tales bloqueos son, entre otros, dolor, con más frecuencia en el pie y la pantorrilla, úlceras y llagas del pie y la pierna.
La cirugía de derivación arterial periférica se requiere para las lesiones ateroscleróticas en las arterias de la pierna. Esta cirugía comprende el uso de un injerto de vena (vena safena), tomada de la misma pierna y la sutura de la vena a la arteria para rodear el bloqueo. Se hace una incisión en la parte interior de la pierna desde la ingle hasta debajo de la rodilla, mientras se suministra anestesia general o espinal al paciente.
Se libera la vena del tejido circundante y luego se une con sutura a la arteria, por encima y por debajo del bloqueo ateroesclerótico.
Normalmente, los pacientes pueden caminar pocos días después de una cirugía y, a menudo, sienten un alivio inmediato del dolor. Modificaciones en el estilo de vida, como cambios en la dieta y dejar de fumar, son críticos para el éxito a largo plazo de la cirugía de derivación arterial periférica. Cirugia